El famoso músico ataca a Israel, y no dice nada frente a la violencia de odio anti-israelí.
por Giulio Meotti
Es difícil, para aquellos que disfrutan de la música de Daniel Barenboim, criticar a un artista como él. Sin embargo, el famoso director israelí acaba de dirigir a un conjunto de músicos europeos en Hamastán, incluidos italianos de la mundialmente famosa ópera de La Scala de Milán.
Realmente, el pianista y director de orquesta israelí cruzó una línea roja con un gesto muy anti-ético.
