El pasado 17 de julio, varios días después del comienzo de la operación militar sobre Gaza, milicianos de las brigadas de Al Qassam se introducían en uno de sus túneles subterráneos. El pasadizo conectaba el este de la Franja con la zona sur de Israel.
De madrugada, trece de ellos salían en un área cercana al Kibutz Sufa, una pequeña población de 150 israelíes. Arrastrándose por el suelo, sorprendieron a las tropas hebreas, que pronto abrieron fuego contra el grupo de combatientes. Al menos uno de ellos cayó en el ataque, pero la mayoría logró volver a rastras hasta la entrada del pasadizo y retornar apresuradamente a la Franja.
El enfrentamiento cogió totalmente por sorpresa a las tropas del Ejército y fue el detonante que desencadenó la incursión terrestre sobre Gaza. Tras bombardear duramente las cercanías del túnel, procedieron a desalojar todos los pueblos de la frontera

